El Bulldog moderno no tiene nada que ver con los ejemplares que se utilizaban por aquel entonces como luchadores. Sin embargo, lo cierto es que en su carácter mantiene algunos rasgos positivos que lo hacían destacar en aquellas “batallas”, como puede se un extraordinario valor y una gran tenacidad. No se trata en absoluto de un perro fiero. De hecho, podríamos decir que se encuentra dentro del grupo de los ejemplares más amables, leales y mejores compañeros que podemos encontrar dentro de la especie canina. Y, en gran parte, su extraordinario éxito entre el público es debido a estas características.
No obstante, son muchas las personas que desconocen cómo es realmente el carácter y la personalidad del Bulldog. Quizás de entrada, por su aspecto tosco, nos dé la impresión de que se trata de perros malhumorados. No obstante, esto no es en absoluto cierto. Incluso hay quien pone en duda su gran inteligencia. Por supuesto, al igual que ocurre con todas las razas, cada individuo es diferente. Eso sí, de lo que no hay duda es que el Bulldog no es en absoluto ese perro excesivamente tranquilo que describen algunos detractores de la raza. Por el contrario, los términos que mejor describen al Bulldog son su fidelidad, tenacidad, instinto protector frente a los suyos y la gran devoción que muestran por su familia humana.
Si se tuviera que otorgar un galardán entre todas las razas caninas para premiar al mejor compañero, sin duda muchas personas escogerían al Bulldog. Estos perros lo dan todo por sus dueños. Además, son verdaderos “payasos” y les encanta hacer todo lo posible para arrancarnos una sonrisa. Mantienen un comportamiento adorable con los más pequeños de la casa, así como con los ancianos.
Por otra parte, cabe destacar que son extremadamente sensible a nuestros cambios de humor. Se mostrarán encantadores y alegres cuando estemos contentos, mientras que estarán tranquilos y permanecerán en segundo plano cuando estemos afligidos. Como apuntábamos, son grandes compañeros en todos los términos. No debemos dejarnos engañar por las apariencias.
En la mayoría de los casos, el Bulldog es un perro extremadamente valiente, con un gran coraje, capaz de defender a su propietario si considera que este se encuentra en peligro. Los ejemplares de esta raza son conscientes de la fuerza con la que están dotados y presentan una gran confianza en si mismos. No obstante, “piensan” antes de actuar y evalúan la situación con el objetivo de reaccionar del modo mas adecuado posible.
El instinto protector del Bulldog probablemente tiene su máxima expresión en el comportamiento que muestra respecto a los niños pequeños o frente a otros animales. En este sentido, presenta una especial predisposición a defender a los más pequeños.
A pesar de todo, debemos apuntar que si lo que estáis buscando es un perro guardián, probablemente un Bulldog no sea la mejor elección. Como hemos apuntado, cada ejemplar es un mundo. Algunos serán capaces de defender, sin ser sometidos a ningún entrenamiento especial, a las personas y el territorio que consideran bajo su custodia. Otros, en cambio, se mantendrán siempre contentos, mostrando en todo momento una actitud positiva, incluso dando la bienvenida a los extraños que se acercan a la casa. Por otra parte, hay que tener en cuenta que el Bulldogs madura muy lentamente y que durante muchos años estos perros siguen siendo ejemplares juguetones, con un carácter propio de un cachorro e impredecibles hasta más allá de los dos años.
Hay quien califica al Bulldog de perezoso y testarudo. Sin embargo, ello responde simplemente a su increíble capacidad de priorizar. Un Bulldog normalmente no saltará de buenas a primeras cuando le demos una orden. Evaluará cada uno de vuestros mandatos e invitaciones y las contrastará con su propio esquema de prioridades y sistema de valores antes de decir si resulta una buena idea hacer o no aquello que para vosotros es tan importante hacer en ese momento.
La idea de que el Bulldog es un perro vago o indolente aparece probablemente por culpa de determinados ejemplares hipertópicos que, debido a sus características exageradas y sus torpes movimientos, dan la impresión de ser realmente patosos. Sin embargo, a pesar de que evidentemente no se trata de una raza que se caracterice por su rapidez, tampoco es un perro apático. Incluso cuando parece que están dormidos o descansando, siempre están alertas y atentos al mas mínimo movimiento que se dá a su alrededor. También son extremadamente observadores y se dan cuenta del más mínimo cambio que introduzcamos en el entorno. De hecho, no es nada extraño que encontremos a nuestro Bulldog ladrando porque ha detectado alguna modificación dentro de la casa o porque algo no cuadra con su sentido del orden.




